Jueves, 06 de noviembre de 2008
Publicado por ozono21 @ 22:50  | VITAL AIRE & AGUA
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Fuente: eroski (13 de Septiembre de 2008).

Se trata de uno de los aspectos más olvidados de la contaminación atmosférica. Junto con la industrialización de las ciudades, el fenómeno de la contaminación lumínica ha ido creciendo exponencialmente en los últimos años, hasta convertirse en un problema real y de dimensiones todavía desconocidas. La vida animal y la propia rutina de los seres humanos se ve afectada por el exceso de luz en las noches.

Como contaminación lumínica se entiende a la emisión de aquel flujo luminoso provocado por fuentes artificiales nocturnas que, por su intensidad, dirección o rangos espectrales innecesarios para la realización de las actividades previstas para la zona en la que se han instalado las luces, emiten un exceso de luminosidad que va dirigida directamente al cielo, perdiéndose.

Es muy fácil de detectar, simplemente basta con mirar al cielo nocturno, para comprobar que su color, en ocasiones dista mucho del que debiera tener. El efecto, sumado a las partículas en suspensión causantes de la contaminación del aire, da lugar a que se perciba un cielo anaranjado o grisáceo que puede llegar a alterar, el ciclo vital de especies de vida nocturna.

Consecuencias


La contaminación lumínica procede de aquellos focos luminosos mal instalados tanto públicos como privados, que proyectan hacia el cielo una importante cantidad de luz. Los efectos de esta contaminación se enmarcan en dos campos; por un lado el despilfarro de la energía mal aprovechada en la iluminación, y por otra parte las consecuencias que conllevan a las especies de vida nocturna esta alteración en sus ciclos vitales.

Este despilfarro se debe a un abuso de los recursos naturales, un exceso en el uso de energía y de consumo de combustibles fósiles. Lo que provoca, a su vez, un aumento considerable de la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera, provocando una mayor contaminación del aire. Convirtiéndose esta situación en una espiral de contaminación atmosférica total.

Entre los efectos al medioambiente, destacan aquellos directamente originados a las especies nocturnas que, con tanta iluminación, se sienten desorientadas, perjudicando directamente a su rutina vital. De este modo, al alterarse el ciclo vital de las especies, pueden surgir importantes desequilibrios que favorecen la aparición de plagas, e incluso a la extinción de algunas especies, debido a la falta de alimento, o la capacidad de las presas de avistar a sus depredadores.

Posibles soluciones

Uno de los principales errores en el que incurren las administraciones públicas es plantear la máxima “Cuanta más luz, mejor”. Esto no es cierto, una distribución de la luz incorrecta provoca, entre otras cosas, un gasto innecesario que repercute tanto al medio ambiente como a la economía, al igual que puede repercutir en una disminución de la visibilidad que pueda dar lugar, por ejemplo, a accidentes de tráfico.

Para una correcta iluminación habría que tener en cuenta principalmente la altura. En ningún caso debería superar los dos metros de altura, puesto que aquella iluminación que excede dicha altura es energía perdida. En el momento de la construcción, se piensa que es más rentable establecer menos puntos de luz, pero a mayor altura de forma que cubran un área más extensa. Pero hay que tener en cuenta que, a partir de los dos metros de altura, la zona iluminada queda muy alta, y la que se pretende iluminar queda, por tanto, demasiado oscura, malgastando energía eléctrica.

La iluminación más adecuada con el medio ambiente sería aquella en la que los puntos de luz están más bajos, las que dirigen la luz hacia el suelo, y aquella en la que fuera de su radio de acción no sea visible. También hay que tener en cuenta que es mucho más recomendable la utilización de luz roja-anaranjada que de luz azul-blanca.

El espectro de luz también es importante, puesto que aquellas radiaciones por encima de los 600 mm suelen ser invisibles para la mayoría de los organismos, mientras que para los humanos proporciona una cantidad importante de luz, cumpliendo de este modo su misión. Habría que procurar que los focos de luz tengan la forma cónica más aguda posible para que la luz dispersa sea menor.

Conclusiones

La legislación desarrollada después de la Constitución en materia de medio ambiente establece que desde el principio, la normativa se dirigía a la protección de los recursos naturales imprescindibles para la vida del ser humano y a aquellas actividades que de algún modo pudieran afectar a la salud y el bienestar de la sociedad. Poco a poco, el ordenamiento jurídico ha ido desarrollándose, al igual que el concepto de Medio Ambiente, de modo que cada vez son más las medidas que se toman para la prevención, la reparación y la restauración de aquellos atentados al Medio Ambiente.

El respeto al Medio Ambiente es un derecho, y se debe exigir a las autoridades competentes un respeto hacia el mismo. La contaminación lumínica afecta a la biodiversidad y puede provocar daños irreparables a medio plazo pero está en manos de todos conservar la oscuridad natural del cielo.

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Tags: aire, contaminacion, medioambiente, ozono21, polucion, salud

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